Imponente arquitectura en medio de una majestuosa vegetación

PerúHace unas semanas, descubrí que muchos caminos conducen a Chachapoyas. Además de la ruta más conocida: Chiclayo / Chachapoyas vía Pedro Ruiz; es posible también llegar por Tarapoto. Esta vez tomamos un vuelo desde Lima, y luego de 1 hora de recorrido llegamos a la ciudad de Tarapoto, desde donde partimos hacia Moyobamba, fueron 4 horas de camino, siendo testigos de un paisaje inolvidable y armonioso.

Fue necesario pasar la noche y recobrar energías en Moyobamba, ya que el camino a Chachapoyas, nos tomaría 7 horas. Al día siguiente, muy temprano por la mañana, regresamos a la ruta para dirigirnos a Chachapoyas. Nuestra visita no pudo tener un mejor inicio, la catarata de Gocta nos recibió imponente, con sus dos caídas de agua, Gocta es reconocida mundialmente como la tercera catarata de mayor altura, y no es posible llegar hasta la misma base de la caída ya que la fuerza del agua no lo permite.

Pasamos la noche en Gocta Lodge
estratégicamente Perúubicado frente a la catarata, con una vista impresionante, este hotel es sin duda una de las mejores opciones para pernoctar. Al día siguiente conoceríamos Kuelap, majestuosa obra arquitectónica de los Chachapoyas; luego de 3 horas de viaje desde Gocta pudimos apreciar esta impresionante construcción de piedras de distintos tamaños, todo esto sobre un territorio inhóspito; muchas preguntas pasaban por mi cabeza y a la vez trataba de imaginar cómo los antiguos pobladores lograron crear estas estructuras en la cima de una montaña, a casi 3000 metros sobre el nivel del mar.

Los restos arquitectónPerúicos, los tallados en rocas y demás vestigios nos demuestran la importancia que tuvo este lugar. Algunos autores coinciden que por la estructura fue una fortaleza militar, otros afirman que fue un centro de administración de productos alimenticios y de culto. También se cree que simplemente fue una ciudad fortificada. En suma hay varias teorías e hipótesis.
00El recorrido duró cerca de 3 horas, el clima es variable, con mucho viento y lluvias esporádicas en cualquier época del año.

Sin duda fue una experiencia enriquecedora, conocer más sobre nuestro pasado, disfrutar de la naturaleza pura, compartir con los pobladores hicieron de este un viaje inolvidable.

[Autor: Miguel Suarez de Colturperú]